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El último que apague las galaxias...

19 de junio de 2009

ARCHIVOS DIARIO 7 - RESPETO - Por el Dr. Mario Rosen

En mi casa me enseñaron bien.
Cuando yo era un niño, en mi casa me enseñaron a honrar dos reglas sagradas:
Regla N° 1: En esta casa las reglas no se discuten.
Regla N° 2: En esta casa se debe respetar a papá y mamá.

Por el Dr. Mario Rosen

Y esta regla se cumplía en ese estricto orden. Una exigencia de mamá, que nadie discutía... Ni siquiera papá. Astuta la vieja, porque así nos mantenía a raya con la simple amenaza: “Ya van a ver cuando llegue papá”. Porque las mamás estaban en su casa. Porque todos los papás salían a trabajar... Porque había trabajo para todos los papás, y todos los papás volvían a su casa.
No había que pagar rescate o ir a retirarlos a la morgue. El respeto por la autoridad de papá (desde luego, otorgada y sostenida graciosamente por mi mamá) era razón suficiente para cumplir las reglas.

Usted probablemente dirá que ya desde chiquito yo era un sometido, un cobarde conformista o, si prefiere, un pequeño fascista, pero acépteme esto: era muy aliviado saber que uno tenía reglas que respetar. Las reglas me contenían, me ordenaban y me protegían. Me contenían al darme un horizonte para que mi mirada no se perdiera en la nada, me protegían porque podía apoyarme en ellas dado que eran sólidas. Y me ordenaban porque es bueno saber a qué atenerse. De lo contrario, uno tiene la sensación de abismo, abandono y ausencia.

Las reglas a cumplir eran fáciles, claras, memorables y tan reales y consistentes como eran “lavarse las manos antes de sentarse a la mesa” o “escuchar cuando los mayores hablan”.

Había otro detalle, las mismas personas que me imponían las reglas eran las mismas que las cumplían a rajatabla y se encargaban de que todos los de la casa las cumplieran. No había diferencias. Éramos todos iguales ante la Sagrada Ley Casera.

Sin embargo, y no lo dude, muchas veces desafié “las reglas” mediante el sano y excitante proceso de la “travesura” que me permitía acercarme al borde del universo familiar y conocer exactamente los límites. Siempre era descubierto, denunciado y castigado apropiadamente.

La travesura y el castigo pertenecían a un mismo sabio proceso que me permitía mantener intacta mi salud mental. No había culpables sin castigo y no había castigo sin culpables. No me diga, uno así vive en un mundo predecible.

El castigo era una salida terapéutica y elegante para todos, pues alejaba el rencor y trasquilaba a los privilegios. Por lo tanto las travesuras no eran acumulativas. Tampoco existía el dos por uno. A tal travesura tal castigo. Nunca me amenazaron con algo que no estuvieran dispuestos y preparados a cumplir.

Así fue en mi casa. Y así se suponía que era más allá de la esquina de mi casa. Pero no. Me enseñaron bien, pero estaba todo mal. Lenta y dolorosamente comprobé que más allá de la esquina de mi casa había “travesuras” sin “castigo”, y una enorme cantidad de “reglas” que no se cumplían, porque el que las cumple es simplemente un estúpido (o un boludo, si me lo permite).

El mundo al cual me arrojaron sin anestesia estaba patas para arriba. Conocí algo que, desde mi ingenuidad adulta (sí, aún sigo siendo un ingenuo), nunca pude digerir, pero siempre me lo tengo que comer: "la impunidad". ¿Quiere saber una cosa? En mi casa no había impunidad. En mi casa había justicia, justicia simple, clara, e inmediata. Pero también había piedad.

Le explicaré: Justicia, porque “el que las hace las paga”. Piedad, porque uno cumplía la condena estipulada y era dispensado, y su dignidad quedaba intacta y en pie. Al rincón, por tanto tiempo, y listo... Y ni un minuto más, y ni un minuto menos. Por otra parte, uno tenía la convicción de que sería atrapado tarde o temprano, así que había que pensar muy bien antes de sacar los pies del plato.

Las reglas eran claras. Los castigos eran claros. Así fue en mi casa. Y así creí que sería en la vida. Pero me equivoqué. Hoy debo reconocer que en mi casa de la infancia había algo que hacía la diferencia, y hacía que todo funcionara. En mi casa había una “Tercera Regla” no escrita y, como todas las reglas no escritas, tenía la fuerza de un precepto sagrado. Esta fue la regla de oro que presidía el comportamiento de mi casa:

Regla N° 3: No sea insolente. Si rompió la regla, acéptelo, hágase responsable, y haga lo que necesita ser hecho para poner las cosas en su lugar.

Ésta es la regla que fue demolida en la sociedad en la que vivo. Eso es lo que nos arruinó. LA INSOLENCIA. Usted puede romper una regla -es su riesgo- pero si alguien le llama la atención o es atrapado, no sea arrogante e insolente, tenga el coraje de aceptarlo y hacerse responsable. Pisar el césped, cruzar por la mitad de la cuadra, pasar semáforos en rojo, tirar papeles al piso, tratar de pisar a los peatones, todas son travesuras que se pueden enmendar... a no ser que uno viva en una sociedad plagada de insolentes. La insolencia de romper la regla, sentirse un vivo, e insultar, ultrajar y denigrar al que responsablemente intenta advertirle o hacerla respetar. Así no hay remedio.

El mal de los Argentinos es la insolencia. La insolencia está compuesta de petulancia, descaro y desvergüenza. La insolencia hace un culto de cuatro principios:

- Pretender saberlo todo
- Tener razón hasta morir
- No escuchar
- Tú me importas, sólo si me sirves.

La insolencia en mi país admite que la gente se muera de hambre y que los niños no tengan salud ni educación. La insolencia en mi país logra que los que no pueden trabajar cobren un subsidio proveniente de los impuestos que pagan los que sí pueden trabajar (muy justo), pero los que no pueden trabajar, al mismo tiempo cierran los caminos y no dejan trabajar a los que sí pueden trabajar para aportar con sus impuestos a aquéllos que, insolentemente, les impiden trabajar. Léalo otra vez, porque parece mentira. Así nos vamos a quedar sin trabajo todos. Porque a la insolencia no le importa, es pequeña, ignorante y arrogante.

Bueno, y así están las cosas. Ah, me olvidaba, ¿Las reglas sagradas de mi casa serían las mismas que en la suya? Qué interesante. ¿Usted sabe que demasiada gente me ha dicho que ésas eran también las reglas en sus casas? Tanta gente me lo confirmó que llegué a la conclusión que somos una inmensa mayoría. Y entonces me pregunto, si somos tantos, ¿por qué nos acostumbramos tan fácilmente a los atropellos de los insolentes? Yo se lo voy a contestar.

PORQUE ES MÁS CÓMODO, y uno se acostumbra a cualquier cosa, para no tener que hacerse responsable. Porque hacerse responsable es tomar un compromiso y comprometerse es aceptar el riesgo de ser rechazado, o criticado. Además, aunque somos una inmensa mayoría, no sirve para nada, ellos son pocos pero muy bien organizados. Sin embargo, yo quiero saber cuántos somos los que estamos dispuestos a respetar estas reglas.

Le propongo que hagamos algo para identificarnos entre nosotros. No tire papeles en la calle. Si ve un papel tirado, levántelo y tírelo en un tacho de basura. Si no hay un tacho de basura, llévelo con usted hasta que lo encuentre. Si ve a alguien tirando un papel en la calle, simplemente levántelo usted y cumpla con la regla 1. No va a pasar mucho tiempo en que seamos varios para levantar un mismo papel.

Si es peatón, cruce por donde corresponde y respete los semáforos, aunque no pase ningún vehículo, quédese parado y respete la regla.

Si es un automovilista, respete los semáforos y respete los derechos del peatón. Si saca a pasear a su perro, levante los desperdicios.

Todo esto parece muy tonto, pero no lo crea, es el único modo de comenzar a desprendernos de nuestra proverbial INSOLENCIA. Yo creo que la insolencia colectiva tiene un solo antídoto, la responsabilidad individual. Creo que la grandeza de una nación comienza por aprender a mantenerla limpia y ordenada. Si todos somos capaces de hacer esto, seremos capaces de hacer cualquier cosa..

Porque hay que aprender a hacerlo todos los días. Ése es el desafío. Los insolentes tienen éxito porque son insolentes todos los días, todo el tiempo. Nuestro país está condenado: O aprende a cargar con la disciplina o cargará siempre con el arrepentimiento.

¿A USTED QUÉ LE PARECE? ¿PODREMOS RECONOCERNOS EN LA CALLE?
Espero no haber sido insolente. En ese caso, disculpe.


El Dr. Mario A. Rosen es médico, educador, escritor, y empresario exitoso. Tiene 63 años. Socio fundador de Escuela de Vida, Columbia Training System, y Dr. Rosen & Asociados. Desde hace 15 años coordina grupos de entrenamiento en Educación Responsable para el Adulto. Ha coordinado estos cursos en Neuquén, Córdoba, Tucumán, Rosario, Santa Fe, Bahía Blanca y en Centro América. Médico residente y Becario en Investigación clínica del Consejo Nacional de Residencias Médicas (UBA). Premio Mezzadra de la Facultad de Ciencias Médicas al mejor trabajo de investigación (UBA). Concurrió a cursos de perfeccionamiento y actualización en conducta humana en EEUU y Europa. Invitado a coordinar cursos de motivación en Amway y Essen Argentina, Dealers de Movicom Bellsouth, EPSA, Alico Seguros, Nature, Laboratorios Parke Davis, Melaleuka Argentina, BASF.


Un envío del Lic. Francisco Scolaro

http://diario7-archivos.blogspot.com/2009/06/r-e-s-p-e-t-o.html

24 comentarios:

  1. Me parece genial lo que comenta, amí también me lo enseñaron. Ojalá en las escuales, en los medios todos los días pusieran una de las reglas, y la explicaran, tipo manual de consulta.Me llegue este artc. desde N.York, lo envió una amiga.Feliciatacioens

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  2. Hola, gracias por tomarte la molestia de escribirnos y compartir estos sentires…. A todos nos ha gustado el artículo y a la vez, no ha dado cierta nostalgia. Por suerte, todavía son muchos los que sienten, piensan y actúan como Dr. Mario Rosen

    Un abrazo.

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  3. Recibí hoy, por e-mail, estas hermosas conclusiones del Dr. Rosen. Hermosas y aplicables. He criado 2 hijos con las mismas normas/reglas y son excelentes seres humanos!!! En este momento están fallando nuestros "padres" Presidentes de la Nación.
    Dios lo bendiga Dr. Rosen!!!
    Beatriz

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  4. Hace décadas que la figura de “papá estado” ha desaparecido por completo… la demagogia de la “partidocracia” sólo ha conseguido súbditos de la obsecuencia y el egoísmo. Y que los políticos sean cada vez más ciegos y más ricos, claro.

    Yo también he criado a mi niña con esos valores y ella formará a los suyos de la misma manera. Se me ocurre que nuestro efímero pasar dejará buenos frutos.
    Hoy me levanté con la autoestima alta y bajo brillo intelectual. Gracias por pasar y detenerse a compartirnos su opinión.

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  5. Me sentí totalmente identificada Dr. Y muchas veces lo pienso porque yo fui educada de este modo y de este mismo modo educo a mis 2 hijos; y es ahí donde me planteo que cuando salgan a la vida les va a pasar lo mismo que hoy me pasa a mí que tengo casi 40 años y es sentirme también ingenua por funcionar de un modo que aparentemente casi nadie conoce y que es con sumo respeto y amabilidad para con el prójimo. Igualmente, no hay cambio, yo soy así y me da orgullo.

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  6. Excelente. Me he sentido identificada plenamente.Me siento orgullosa de haber tenido padres que me educaron para ser ùtil en la sociedad.Tenían valores. Por eso los recibí y me permitirion dárselos a mis hijos.Soy docente, en mi casa y en mi trabajo, una vez que tomo una medida disciplinar (luego de meditarlo como corresponde)si lo digo: lo mantengo. Todos lo saben.A reglas claras y conocidas no hay vuelta de hoja, aunque signifique el triple de labor para quien impone las reglas.

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  7. Gracias por los comentarios. Son tan alentadores como lo ha sido en su momento leer la nota.

    Estoy totalmente convencida de que así es el pensamiento de la mayoría de los argentinos...

    Gracias otra vez.

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  8. A mi la verdad que teniendo 25 años de edád me da miedo leer estos escritos, y sobre todo ver que hay gente que piensa lo mismo. No es nada malo, es lo que me genera.
    Ustedes piensan que no son responsables de la situación actuál del país? si los que vivieron bajo esas mismas reglas supuestamente son la inmensa mayoría, esa inmensa mayoría no se hace cargo de la situación actúal del país? no se hace cargo de lo que en este momento están siendo sus hijos y nietos? eso no es ser insolente?
    Yo le respondo a la pregunta final del Dr. Mario Rosen, Sí, es insolente.
    Me parece una insolencia reducir el problema de la Argentina a la insolencia del pueblo. No estudió lo que históricamente, los Grandes países Europeos y EEUU le han hecho a nuestro país, para vivir de nuestros recursos naturales? Tal vez la primera regla de su casa, no lo dejo ir más allá de los cuentitos de historia que nos contaban en la escuela, y en la universidad.
    No le parece que los problemas que ustedes encuentra en la actualidad son la consecuencia de un proceso historico-político y económico y no una causa fortuíta y atemporal?
    Me parece raro que un Médico esté haciendo un análisis sociológico, y encima un análisis basado en la experiencia de su casa de los años 40. Me parece algo poco productivo y con poco análisis generalizar desde una sola casa o las de su cercanía. Es como si un Sociólogo dijera que una herida se cúra con sal por que a él alguna vez le sirvió y a muchas personas a su alrededor también.
    La segunda regla de su casa se sigue práticando, aunque ahora con más dificultad, pero seguimos respetando a papá y mamá, seguímos respetando a España e Inglaterra, nuestros padres como país. Esa es la verdadera causa de nuestros problemas.
    Me parece que usted apunta a las consecuencias como si fueran causas. Para mi las causas son históricas, de un país que siempre fue dependiente de los grandes países del 1er mundo junto con los grandes poderes Argentinos.Podría extenderme con mis argumentos, pero es solo un comentario y ya me estoy extendiendo bastante, y como a usted le creen tán fácilmente, tal vez crean en mi de la misma forma.
    Es solo mi punto de vista, desde bastante tiempo de lectura y estudio sobre historia Argentina, Latinamericana y Occidental.

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  9. .. Personas como estas... que crecieron con la DICTADURA en el corazón, y con la obediencia debida, como REGLA.
    Por suerte el mundo se forjo con INSOLENTES, que no OBEDECIAN, a La Santa Inquicision , a la discriminación, al apartheid ( cuando los grandes señores de Holanda e Inglaterra ponian sus REGLAS a los nativos de Sudáfrica) .
    Por suerte los INSOLENTES, lucharon contra los DICTADORES DE REGLAS, como en las dictaduras de Sudamérica y nos devolvieron los INSOLENTES, la libertad que ahora tienen los forjadores de REGLAS, de decir las incoherencias que comentan y escriben.
    Por suerte, Papá y Mamá me enseñaron el verdadero significado del REPETO, sin penitencias y premios.
    .. Mucha medicina... tendría que leer algo de Historia no?.. Por lo menos Argentina, que seguro se llevo a Marzo y luego aprobó con 4.

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  10. Comentario en respuesta a Ínti y a Pablo Medina, justo arriba: Bastante impertinentes e irrespetuosos sus comentario... pero sospecho que es porque lo interpretaron a su manera, y se sintieron, además, notablemente aludidos. No creo que nada de lo que dicen sea del todo correcto, pero bueh...

    Ahora, comentario general. Dr. Rosen, excelente este post. Lo compartiré hasta la saciedad y, si me permite, también lo linkearé en una página anglo-parlante, con su debida traducción. D.R.

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  11. Respuesta a Dr.
    Estaría bueno que comentaras con fundamentos, sino me das a entender que pensás en el vacío. Sigo comprobando lo que pienso entonces. Gracias por ayudarme.

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  12. Ahhh no había dimensionado lo de la página anglo-parlante. De qué se trata? si me pudiera explicar estaría bueno también.

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  13. Indi, me parece, extremadamente patético tu ataque, en el que dices que el Doctor, por ser un Doctor, y no un sociólogo, no debería estar creando artículos respecto a sociología, todo el mundo tiene derecho a demostrar su punto de vista, y así tu tengas un titulo en algo diferente a el, si el porta la verdad y la razón, tu titulo es tan valioso como la servilleta con la que me limpie después de cenar anoche, creo que deberían entender que los problemas sociales y de comportamiento de la gente, por mas que tengan influencia histórica-política, esta no es la raíz de la misma, los valores de un pueblo no se ven afectados por la tiranía o los países 1er mundista, se deterioran por no mantenerlos y por no llevarlos en practica, demostraste tu, al contrario, con tu comentario fuera de lugar, lo que el doctor dice, tu arrogancia e insolencia, al desplazar la idea del doctor por no tener el titulo adecuado, que prejuicios y que patético, deberías aceptar, que tiene razón y cuando mañana salgas a la calle, recoger un papel o dos.

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  14. Perdón, nunca dije que el doctor no podía hacer análisis, dije que me parecia raro y quye me parecía poco productivo, pero es mi punto de vista.
    Segundo, la única verdad es la del doctor para ustéd? nadie puede pensar distinto? hace rato se dejó de construir pensamiento de esa manera en el ámbito académico, lo que deriva a lo tercero, no usa fundamentos ni argumentos. No me interesa hablar con gente sin fundamentos, ME PARECE reptir sin pensar, en pocas palabras, una perdida de tiempo, ESA ES MI VERDAD. Y como la persona anterior sigue confirmando lo que pienso. Gracias por ayudarme.

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  15. No tengo idea de a qué le estás respondiendo con esas últimas palabras pues lo que veo es "35", así que tengo pocas observaciones al respecto. Si fueses tan amable de copiarlo en tu respuesta siguiente, sería interesante.

    En lo que se refiere a tu petición de que argumente, te diré que me inclino a no hacerlo, por las siguientes razones:

    1) A juzgar por la forma tan certerista con la que escribes tus respuestas, diría que ningún argumento que pueda yo decir será tomado en cuenta, o siquiera leído con el debido respeto.

    2) Tus posts, irónicamente, demuestran en mi opinión, la misma insolencia que el artículo al que criticas describe y denuncia. Así que, si quieres ver en dónde falla tu tésis, sólo necesitas releer el artículo, pero en esta ocasión con más auto-análisis, cuidado y respeto.

    Te pregunto lo siguiente: En tu casa ¿Te educaron como describe arriba el doctor? ¿O es una realidad desconocida para ti?

    Y en la sociedad ¿Eres de los que cumplen las normas? ¿O de los que las ignoran por conveniencia u holgazanería?

    Al final, naturalmente, puedes interpretar las cosas como te parezca y quedarte con "Tu Verdad", lo cual establecería, no obstante, otra ironía. D.R.

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  16. Yo creo que el Dr. Rosen tiene “serios”problemas debido a como lo criaron. (Mucha disciplina y nada de solidaridad).
    No me gusta “la gente” que piensa que lo importante es levantar los papeles tirados en el piso y que se atreve a decir … Que la grandeza de una nación comienza por aprender a mantenerla limpia y ordenada (SIC).
    Lo “importante” es tratar de ser solidarios para que que no haya chicos con hambre y sin cariño y si quiere levantar algo que lo intente con las personas que están en la lona que son más que los papelitos.

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  17. Coincido en un todo con Inti, Guillermo,y otros tantos que por suerte somos mayoria. La juventud tiene claro el panorama. Saben distinguir lo que es una buena educaciòn,con limites y cariño, de un regimen militarn y la obediencia de vida. Sin dudas los males del pais vienen de familias que educaron sin amor y solidaridad. Esas personas mayores dejaron el mundo como esta. Los tiempos cambian, y vamos por buen camino. Me alegra saber que los jovenes haran un mejor papel. Durante la dictadura mataron a los idealistas, a los mejores, pero los ideales de solidaridad y amor vuelven a surgir. Los Dres Rosen y sus seguidores son minoria, el mundo tiene futuro y un destino mejor.

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  18. quisiera hacer un comentario acerca de este texto...si bien es interesante -pensé que puede dárseles a los estudiantes para que lo lean- hay un fragmento que me llama la atención, es el siguiente:

    "La insolencia en mi país logra que los que no pueden trabajar cobren un subsidio proveniente de los impuestos que pagan los que sí pueden trabajar (muy justo), pero los que no pueden trabajar, al mismo tiempo cierran los caminos y no dejan trabajar a los que sí pueden trabajar para aportar con sus impuestos a aquéllos que, insolentemente, les impiden trabajar"

    cuando dice que los que no pueden trabajar cierran los caminos (supongo que se refiere a los Cortes de Ruta o Piquetes- a los que sí pueden, etc....creo notar allí un dejo de resentimiento hacia la protesta social, por parte del autor, dejando de lado la complejidad de ese problema, ya que lo remite a la mera "insolencia" de los 'piqueteros' -aunque no usa ese término-. Yo pienso que esa cuestión tiene causas bastante mas complejas que la insolencia, ya que, por empezar, no son sólo desocupados los que cortan rutas, sino que tambien lo hacen personas que tienen trabajo, pero reclaman alguna mejora en su empleo (no olvidemos que algunos terratenientes montados en sus 4 x 4 tambien lo hicieron en su momento). El hecho que se recurra a dicho método puede discutirse, incluso puede pensarse en que el gobierno actual lo permite y/o fomenta de algún modo...no se trata de Insolencia, sino de profundas causas estructurales, socio-económicas, que tienen que ver con el SISTEMA de vida mundial...

    el problema podría comenzar a solucionarse si los que NO trabajan recibieran Fuentes dignas de trabajo, si se crearan Fuentes de trabajo, y eso supongo le compete al gobierno, que a su vez está sometido al sistema capitalista neoliberal....etc.

    bueno, esto es lo que quería decir. Lo demás del texto, sobre todo la primera parte, me parece perfecto y digno de difundirse...

    Carlos

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  19. EXCELENTE!!!!!!!! Qué placer saber que uno no está equivocado y que somos muchos los que tenemos los mismos códigos y que no nos dejamos avasallar por los insolentes que cada día nos cruzamos indefectiblemente. No sólo hay que quejarse, sino hay que poner todo de uno mismo para mejorar la situación y además dar aviso a la autoridad competente, que en definitiva es quien tiene el poder de hacer respetar las leyes, normas y reglas.
    Atentamente, Patricia

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  20. yo creo que son importantes los valores, pero esta manera que las de nosotros no se pueden establecer en la actualidad, nuestros jovenes deben tener limites, pero tambien amor, y que no se confunda con ese amor que malcria, en mi casa mi mama nos llamaba la atencion y nos castigaba, pero pocas veces no demostraba el amor como nosotros lo necesitabamos, cuando le llegamos a decir, nos decia que nos queria y que nos lo demostraba a su modo, atendiendonos o teniendonos la ropa o la comida lista, es por eso que hoy tenemos adultos que no saben expresar su amor, y tal vez hasta estan hartos de tantas reglas en las que vivieron en su cas, no se si han visto la pelicula de "Durmiendo con el enemigo" con Julia Roberts, en el momento en que ella se libera del yugo de su esposo empìeza a ser desordenada y con esto se siente liberada del matrato fisico de su pareja, amigos, no tenemos que irnos a los extremos, debemos de amar a nuestros hijos pero no por eso permitirles que hagan lo que quieran, porque ellos nos ven como el unico puerto donde atracar, por lo tanto, sigamos siendo un buen ejemplo para ellos,

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  21. para "inti", creo que leiste mucho,pero no "observastes" a tu alrededor, lo que somos se basa en lo que heredamos, lo que aprendemos, estudiamos, y sobre todo "vemos"....., y tambien saber mirarnos al espejo.... Creo que te falta mucho por recorrer joven de 25!!!, vivi tu propia experiencia!!!!, para luego si recien entender lo que dice este ilustre DOCTOR!!!

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  22. Estoy totalmente de acuerdo, a mi también me lo enseñó mi madre (mi padre falleció) de esa manera, y de que te agarraba, te agarraba, no había impunidad, pero creo que hemos caido en un mundo conformista y apático, y mientras no se metan conmigo no me importa lo que hagan, el problema es que cuando se meten contigo, son tantos y han adquirido tanto poder, que dificilmente puede uno solo contra aquiellos que atentan contra ti, en cualquier sentido.
    Nos preocupamos tanto por lo que nuestros hijos aprenden en la escuela y nos preocupa tanto la calificación que obtengan, que nos olvidamos de educarlos, si de educarlos con proncipios sólidos y respetables.
    Estamos tan preocupados por que mundo le dejaremos a nuestros hijos, que olvidamos ocuparnos por que hijos le dejaremos a este mundo.

    Saludos.

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  23. Me parece que una persona se estructura en "varios mundos" según la etapa de la vida que haya transitado. Por lo tanto el del hogar es "uno" de esos mundos. La historia de una sociedad, con todas sus variables también modelan a las personas, la "cultura" que cada pueblo tiene es el producto de una experiencia única. Predicarás con el ejemplo escuchaba en mi casa, la verdad me jodía pero tenían razón. Hemos vivido un "vale todo" de distintos signos, el consumismo estimulado hasta el paroxismo, el facilismo, todo sumó y suma. Dr Rosen, en mi casa mi madre era una mujer empoderada que jamás amenazaba con mi padre, hacía ella lo que debía y guay! que arrojaramos un papelito a la calle, cazaramos pajaritos, nos enseñó cuánto sufrían los animales en el zoo y en el circo, el valor de un plato de comida cuando hay hambre, el lujo ofensivo de la Iglesia, finalmente a hacerse cargo y reparar las faltas...Nos enseñaron el valor de la libertad con responsabilidad, la indignidad de la limosna, a ganar el pan con el sudor de la frente, a sentir orgullo por bien hecho, a que la libertad nuestra termina dónde empieza la de los demás. A no permitir que avasallen sus derechos ni los ajenos diciendo lo que había que decir en el momento y en el lugar que los hechos ocurrían.Yo también lo hacía con más frecuencia, pero hoy tengo miedo. No coincido con el Dr en hacerme cargo de las conductas asociales de los demás. Cada uno tiene que hacerse responsable por sus actos, lo que él propone es como ir juntando la ropa que un adolescente va dejando por la casa en lugar de insistir o poner límites. Da trabajo, no es simpático, pero vale la pena. Sr/Sra se le cayó un papelito...Sr/Sra su perro dejó "algo" en la vereda, en el parque...Recomiendo la lectura de Elogio de la Responsabilidad de S. Sinay.

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